En estos momentos en que la industria del contenido experimenta un importante auge, existe en Estados Unidos una importante discusión, originada en una ley de 2005 de California: la prohibición de venta de videojuegos violentos a menores de edad. Esa ley fue bloqueada judicialmente muy pronto, y en estos momentos el estado de California debate en apelación tal prohibición.

El problema es la primera enmienda de la Constitución de Estados Unidos, sobre libertad de expresión. La Constitución de Estados Unidos tiene solamente siete artículos, y a continuación siguen diez enmiendas que componen el Bill of Rights, luego siguen más enmiendas hasta completar 17 enmiendas, la última de ellas de 1992 (una sobre efecto de variación de salario de los senadores y representantes). El texto de la primera enmienda es este:

"El Congreso no hará ley alguna por la que adopte una religión como oficial del Estado o se prohiba practicarla libremente, o que coarte la libertad de palabra o de imprenta, o el derecho del pueblo para reunirse pacíficamente y para pedir al gobierno la reparación de agravios." (tomado del site de los Archivos Nacionales)

Muchas organizaciones, como la Entertainment Software Association ESA, de hecho uno de los demandantes, han hecho suyas la pelea contra esa ley en nombre de la defensa de la primera enmienda (ver en el site de esa asociación la nota "Video Game Industry Defends First Amendment Before U.S. Supreme Court"). El otro demandante es la Video Software Dealers Association (VSDA) y desde luego la industria de los videojuegos también ha reaccionado en contra de esa prohibición (ver el caso de Activision), aunque once estados manifiestan apoyo a la ley. Los argumentos de las partes fueron presentados hace poco ante el Tribunal Supremo, siendo uno de los demandados el conocido actor Arnold Schwarzeneger en su calidad de gobernador de California.

"Las cuestiones en litigio van desde por qué los videojuegos deberían recibir un tratamiento especial, y no así la violencia en los comics y en la música rap, hasta si podrían incluso considerarse una forma de arte, informaba el 3 de noviembre el Wall Street Journal.

"En este país no tenemos la tradición de decirle a los niños que deben ver a gente golpeando a colegialas en la cabeza con una pala mientras suplican piedad, gente que no tiene piedad y que las decapitan, que dispara a la gente en las piernas", afirmaba el juez presidente John Roberts, según el reportaje del 2 de noviembre en Associated Press.

Por el contrario, el juez Antonin Scalia afirmaba: "Me preocupa la Primera Enmienda, que dice que el Congreso no debería hacer ley alguna que limitara la libertad de expresión". Y añadía: "Nunca se ha entendido que la libertad de expresión no incluya representaciones de la violencia"." (tomado de la nota "Videojuegos y violencia: Se dividen las opiniones para encontrar una solución" de la agencia ZENIT)

Clic aquí para leer el pronunciamiento que bloquó inicialmente la ley, debido a potencial infracción de los derechos de la primera enmienda. El caso es muy complejo, con enormes ramificaciones (ver "How tomorrow’s Supreme Court violent game case could affect consumers" en JOYSTIQ.COM)