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El IESE ha presentado el informe "La licitación electrónica en el sector público español: presente y futuro", con una nota titulada “La licitación electrónica reduciría en más de un 10% el consumo de papel”.

 
El resumen del estudio puede escucharse en el video que incluye la nota. 

Entre los muchos puntos de interés, está una estimación de ahorros para las entidades públicas:

“Generalizar la licitación electrónica permitiría una reducción anual del gasto público superior a los 541 millones de euros para el conjunto de entidades locales, contribuyendo a sanear progresivamente las cuentas de los ayuntamientos, cuya capacidad de endeudamiento está restringida para asegurar el cumplimiento de sus objetivos de déficit, fijado en el 0,8% para este año, incluyendo el efecto de la liquidación negativa.

Sin ir más lejos, el mero hecho de comprar electrónicamente a través de plataformas de recursos compartidos permitiría recortar del orden de 2.167 millones de euros al conjunto de diputaciones y municipios españoles durante los próximos cuatro años. Un dato nada despreciable si tenemos en cuenta que este ahorro equivale a más del 6% de los 34.595 millones de euros que representaba su deuda viva en 2009.” (citado del estudio)

Eso es un ahorro significativo. Quizás todos estamos acostumbrados a pensar en términos de ahorro de tiempo y trámites, pero vemos que existe un impacto monetario considerable en la licitación electrónica.

Por otra parte, la licitación electrónica tendría un impacto a nivel empresarial, obligando a modernizarse incluso al sector empresarial, sin mencionar que el componente de innovación en el sector público en la medida en que debe acomodarse a nuevos escenarios.

España está en crisis. La licitación electrónica puede ser uno de los elementos en la salida de la misma. Esta afirmación se encuadra en el marco europeo, en el cual, conforme la “Agenda Digital para Europa”, las estrategias digitales no solamente contribuyen a tal solución sino también a preparar a Europa para el futuro.

La licitación electrónica es uno de los elementos que contribuyen al cambio en la administración pública y a la integración entre entidades públicas y también con el público, como parte de las estrategias digitales. Dentro de estas, la computación en la nube, debido a su flexibilidad y actualización permanente, es clave.

“El sector público español tiene que arriesgar por una política activa de I+D e innovación tecnológica que permita posicionarse a la vanguardia de sus posibilidades. La Administración Pública tiene la obligación de contribuir activamente a sentar las bases sobre las que se sustentará el futuro de una Administración Pública sostenible. La "informática en la nube", con el paradigma del empleo de plataformas electrónicas de recursos compartidos por varias entidades públicas, puede aportar claras ventajas en aspectos clave que repercuten directamente en los dos objetivos estratégicos que toda organización pública debe perseguir.” (citado del estudio)

La computación en la nube contribuiría a una reducción del 2.1% en el déficit de cuentas públicas para 2014.

Así mismo, debe tenerse que la licitación electrónica hace parte de la LEY 11/2007, de 22 de junio, de acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos.

Por otra parte, las estrategias públicas digitales sirven para la reducción de las emisiones de carbono a la atmósfera, por la reducción del consumo energético.

Con respecto a la licitación electrónica

“Con la expresión licitación pública electrónica se alude a la utilización de medios electrónicos en el tratamiento de las transacciones, así como en la comunicación por parte de las instituciones gubernamentales y demás organismos del sector público a la hora de adquirir bienes y servicios o licitar obras públicas. La LSSI (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información) define la contratación electrónica como el contrato, en el cual la oferta y la aceptación de la misma, son transmitidas por medios electrónicos conectados a una red de telecomunicaciones y es la norma fundamental que regula, entre otras materias, la actividad de los prestadores de servicios de la Sociedad de la Información, el comercio electrónico y la remisión de publicidad por medios electrónicos.” (citado del estudio)

La licitación electrónica tiene la ventaja de otorgar transparencia, comodidad y rapidez a los trámites. En ahorro, por cada documento pueden ahorrarse más de seis euros (en espacio, material y gestión).

Sobre contratación pública electrónica en Europa, sugiero leer el Libro Verde sobre la generalización del recurso a la contratación pública electrónica en la UE.

En España, la administración pública es un comprador con el 15% del PIB, y los procesos de contratación consumen muchos recursos.

“Si la Administración electrónica es una exigencia actual, Cloud Computing es la expresión de moda. En términos de gestión es el último concepto que se está aplicando en la Administración y en concreto, en el campo de la contratación pública. Para los que aún no hayan oído hablar mucho de ella, la "informática en la nube" es un conjunto de servicios que están disponibles a través de Internet, y para los que es irrelevante la ubicación física. Simplemente accedemos a ellos, los usamos y pagamos por el uso realizado. De hecho, es una forma de posibilitar lo esencial de estas tecnologías: las diferentes prácticas de comunicación y de  interacción social que emergen de forma positiva para ofrecer y mejorar el servicio público. El tratamiento en la nube no es una nueva tecnología, sino un nuevo modo de entregar e implementar los recursos informáticos: servicios informáticos, desde el almacenamiento y proceso de datos, hasta el software o el manejo de correo electrónico, están ahora instantáneamente disponibles, sin compromiso y bajo demanda, con la posibilidad de escalar la capacidad disponible de forma rápida según las necesidades.” (citado del estudio)

La licitación electrónica es la parte transaccional de la contratación.

“La licitación electrónica para el sector público integra y simplifica los procesos de oferta, evaluación y adjudicación entre administraciones públicas y empresas privadas, ya que es capaz de gestionar de manera electrónica y sin papeles todos los pasos –desde la publicación de los pliegos hasta la adjudicación– en una sola estructura de una forma rápida, transparente, segura y con la máxima confidencialidad. Sin duda este sistema es mucho más seguro que el tradicional.” (citado del estudio)

Su principal ventaja es el ahorro del 20% de los costos asociados. En total, puede representar unos 2500 millones menos de euros gastados.