Seleccionar página

A Arthur C. Clarke se le recuerda más por escritor, que por su papel en la historia de los satélites. Autor de «2001: Una odisea del espacio» (cuyo desenlace siempre me ha parecido confuso, tanto en el libro como en la película), tiene, entre sus muchos libros, uno muy relevante para los estudiosos de las telecomunicaciones titulado «El mundo es uno», adaptación del título más sugestivo en inglés «How the World Was One: Beyond the Global Village», seguramente tal vez por la película clásica del oeste «How the West Was Won» (presentada en español como «La Conquista del Oeste») de John Ford.  En ese libro, Clarke relata la historia de las telecomunicaciones, en la cual participó especialmente como padre de la idea de los satélites geoestacionarios; de hecho, considero que «El mundo es uno» es un libro obligado para cualquier estudioso de las telecomunicaciones, aunque incluye algunos cuentos de ciencia ficción, por lo cual algunos erradamente lo ubican en ese tipo de literatura.  Para leer una nota respecto de la muerte de Clarke, clic aquí.