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Recientemente la Corte Suprema de Justicia se ocupó de un conflicto de competencia negativo (es decir, entre jueces cada uno de los cuales se niega a conocer de un asunto) en una demanda de responsabilidad civil extracontractual contra una empresa de televisión, Caracol, con ocasión de la emisión de un programa informativo denominado "Séptimo Día". La pregunta es: ¿cuál juez es competente en estos procesos, con ocasión de un programa de televisión de alcance nacional?

El trámite, contemplado en el Código de Procedimiento Civil (art. 148, entre otros), tiene como fin decidir quién, entre dos jueces, es competente para abordar un proceso, bien porque ambos jueces se consideran competentes (conflicto positivo) o porque ninguno se reconoce como tal (conflicto negativo). En este caso, como los jueces eran del circuito y se encontraban en diversa jurisdicción, es que la Corte Suprema de Justicia aborda el estudio (art. 28 C. de P.C.). La providencia es el Exp. No. 11001-02-03-000-2010-00719-00, de 20 de octubre de 2010, Sala de Casación Civil. Resume así la Corte Suprema el debate:

"La Corte decide el conflicto de competencia que enfrenta a los Juzgados Once Civil del Circuito de Bogotá y Primero Civil del Circuito de Melgar (Tolima), autoridades que se rehúsan a conocer el proceso ordinario de responsabilidad civil extracontractual instaurado por Magda Elizabeth Rodríguez Peláez, Miguel Antonio Montufar Rodríguez, José Francisco Montufar Rodríguez y Oriana Sarai Montufar Rodríguez contra Caracol Televisión S.A., Manuel Teodoro Bermúdez y Sandra Bibiana Cardona Lenis." (citado de la providencia)

El motivo de la demanda es el siguiente:

"En síntesis, los demandantes solicitaron que se condenara a Caracol Televisión S. A., Manuel Teodoro Bermúdez y Sandra Bibiana Cardona Lenis, a resarcir los perjuicios morales y materiales derivados de las acusaciones que les fueron atribuidas en el programa de televisión “Séptimo Día” emitido el 26 de septiembre de 1999, mismo en el que se les calificó de “estafadores”, con lo cual -dicen- se difamó su honra y su integridad moral." (citado de la providencia)

En un principio la demanda se presentó ante el Juzgado Primero Civil del Circuito de Melgar, el cual declaró excepción de falta de competencia formulada por Caracol, visto que el programa se originó en Bogotá, aunque tuvo cubrimiento nacional. Remitido a Bogotá para reparto, fue rechazado por el juez que lo recibió, aduciendo esta vez que los hechos materia de la denuncia del programa, ocurrieron en Melgar. Así se provoca el conflicto de competencia.

Un primer asunto interesante es el tránsito de legislación, por cuanto los hechos ocurrieron antes de la vigencia de la Ley 1395 de 2010 "por la cual se adoptan medidas en materia de descongestión judicial", con la cual el trámite de un conflicto de competencia es distinto. Entonces lo primero es decidir bajó qué legislación se tramita el conflicto. En tal sentido, señala la Corte Constitucional que la decisión sobre un conflicto de competencia es un conjunto de actos que no se pueden escindir, de modo que, conforme el art. 40 de la Ley 153 de 1887, es preciso adelantar las diligencias conforme la legislación procesal anterior. Ante la importancia de esta tesis, la reproduzco:

"Como nota preliminar, debe dejarse advertido que el presente conflicto se suscitó antes de la entrada en vigencia de la Ley 1395 de 2010, esto es, con anterioridad al 12 de julio de esta anualidad, razón por la cual será decidido por la Sala, al no ser de recibo para este caso las modificaciones que se introdujeron al artículo 29 del C. de P. C., pues como hubo de exponerse recientemente sobre el tema, “un conflicto de competencia, en cualquiera de sus modalidades, connota un conjunto de actos procesales concatenados e imposibles de escindir, con miras a resolver la disparidad de criterios sobre quién es el funcionario competente para conocer tal litigio; bajo esa perspectiva, dicho conglomerado de autos no puede ser considerado independiente uno con respecto al otro y, ahí, precisamente, estructura el concepto de actuación referida en precedencia y que trata aquella norma (art. 40 Ley 153 de 1887)… por supuesto, a partir de tal perspectiva, la actuación que [es] iniciada bajo el imperio de una determinada norma, debe continuar su trámite o curso amparada por ese preciso procedimiento hasta tanto culmine plenamente” (auto de 27 de septiembre de 2009, Exp. No. 2010-01055-00)." (citado de la providencia)

Volviendo al fondo, observa la Corte Suprema de Justicia que la competencia en materia de responsabilidad civil extracontractual es concurrente, bien por el domicilio del demandado o bien por el de los hechos, conforme el art. 23 C. de P.C.:

"ARTÍCULO 23, C. de P.C.. Reglas generales. La competencia territorial se determina por la siguientes reglas:

1. En los procesos contenciosos, salvo disposición legal en contrario, es competente el juez del domicilio del demandado; si éste tiene varios, el de cualquiera de ellos a elección del demandante, a menos que se trate de asuntos vinculados exclusivamente a uno de dichos domicilios, caso en el cual será competente el juez de éste.

(…)

8. En los procesos por responsabilidad extracontractual, será también competente el juez que corresponda al lugar donde ocurrió el hecho.

(…)"

La pregunta es entonces, ¿dónde ocurrieron los hechos? Antes de entrar en materia, se reconoce que los medios de comunicación pueden incurrir en responsabilidad civil extracontractual:

"…el mensaje emitido por un medio masivo de comunicación y la alteración de las relaciones individuales y sociales que de él se siguen, pueden llegar a producir consecuencias positivas o negativas en el conglomerado humano al cual va dirigido2 y, por ese camino, es posible que tal actividad constituya una fuente de responsabilidad civil extracontractual, cuando la propagación de la información genera perjuicios de orden material y moral a los individuos que de alguna manera se ven afectados por el acto de publicación." (citado de la providencia)

Examina la Corte Suprema los componentes generales de un proceso comunicativo, según los componentes de emisor, receptor y medio, lo que lleva a lo siguiente:

"Dada esa cadena de elementos, puede decirse, en línea de principio, que el hecho generador de la responsabilidad en este tipo de eventos, está dado por el suceso capaz de alterar un estado actual de cosas, esto es, el evento con idoneidad para modificar una imagen o una percepción de los receptores y que, por ende, tiene la virtud de afectar la espera personal, familiar y social de un sujeto determinado, sin importar, incluso, donde se halla éste en el preciso momento de la emisión.

Por ende, a juicio de la Corte, ese hecho generador de responsabilidad, por regla general, se produce donde se verifica la recepción del mensaje, porque en dicho lugar, precisamente, el acto de comunicación se perfecciona y, de contera, con el intercambio informativo así generado, es posible que se altere un estado de cosas concreto y particular, con consecuencias dañosas para los individuos afectados." (citado de la providencia)

Y afirma algo absolutamente relevante para todo el sector de las comunicaciones:

"4.3. Por las anteriores razones, considera la Corte que cualquier juez colombiano podría ser elegido para conocer de los procesos de responsabilidad civil extracontractual que tienen como causa las emisiones de un programa televisivo de alcance nacional, toda vez que el mensaje emitido, en esos casos, tiene la potencialidad de ser recepcionado por todas las personas que habitan el territorio patrio, esto es, que al verificarse el acto comunicativo en cualquier lugar del país, el detonante de la responsabilidad sigue la misma suerte y, en esa medida, la atribución de competencia se extiende a los jueces que se hallan en aquellos sitios donde pudo recibirse el mensaje." (citado de la providencia)

Por tanto, cualquier ciudadano puede demandar en un proceso de responsabilidad civil extracontractual ante cualquier juez de la República. Probado en el expediente que Caracol tiene emisiones de alcance nacional, y que los demandantes demandaron primero en Melgar, resulta inevitable la siguiente conclusión, aunque no es claro porqué se indica a continuación que la competencia del juez de Melgar también resulta del lugar de los hechos narrados, y ello porque es una línea de argumentación distinta:

"Acorde con lo anterior, se concluye que los demandantes podían seleccionar a cualquier juez del país para adelantar el proceso de responsabilidad civil extracontractual y, por ende, la elección del Juzgado Primero Civil del Circuito de Melgar no sólo fue válida, sino que, además, tornó privativa la competencia para ese despacho judicial, quien no podía desprenderse de ella por el sólo hecho de que la emisión del programa de televisión referido se efectuara desde Bogotá, porque, a la larga, -se insiste-, es la recepción comunicativa el acto que, en concreto, puede ser causa del perjuicio.

Por lo demás, entiende la Corte que la escogencia que hicieran los demandantes se hace todavía más atendible, si se repara en que, precisamente, en Melgar (Tolima) se realizaron las negociaciones que -según la demanda- se tildaron como constitutivas de estafa en el programa “Séptimo Día”, amén de que allí mismo se adelantó una investigación penal relacionada con las informaciones suministradas en esa emisión televisiva, esto es, que para los sedicentes afectados, ese pudo ser el lugar donde mayor repercusión tuvo el proceso comunicativo, quizá porque desde su perspectiva, en tal sitio existía una imagen comercial susceptible de deteriorarse con la actividad de los demandados, cosa que, por cierto, habrá de ser establecida a lo largo de esta actuación." (citado de la providencia)