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Hoy, martes 26 de julio de 2011, debe sentar posición la Corte Constitucional sobre el matrimonio gay, asunto que ya tiene precedente jurisprudencial expreso negativo, según expuse en mi nota “El matrimonio gay NO ES constitucional”). Pero hay algo sorprendente en toda esta discusión, en concreto la invocación de la ciencia en defensa de dicho matrimonio, al tiempo que se deja de lado la forma como salió la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales en los setenta, que no fue asunto científico, sino una decisión política derivada de presiones violentas de grupos prohomosexuales.

Ante un asunto tan grave, vamos a los hechos. Noten lo que sostiene el documento de la American Psychiatric Association, que se refiere a las discusiones de sacar la homosexualidad del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-II), hoy en la versión 5:

“A proposal About Homosexuality and the APA Nomenclature: Homosexuality as One Form of Sexual Behavior and Sexual Orientation Disturbance as a Psychiatric Disorder by Robert L. Spitzer, M.D Controversy rages as to whether homosexuality should be regarded as a pathological deviation of normal sexual development or as a normal variant of the human potential for sexual response. Recently, this controversy has  focused on the American Psychiatric Association’s Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-II) where homosexuality is listed as  an official diagnosis in the section on Sexual deviations.

The proponents of the view that homosexuality is a normal variant of human sexuality argue for the elimination of any reference to homosexuality in a manual of psychiatric disorders because it is scientifically incorrect, encourages an adversary relationship between psychiatry and the homosexual community, and is misused by some people outside of our profession who wish to deny civil rights to homosexuals. Those who argue that homosexuality is a pathological disturbance in sexual development assert that to remove homosexuality from the nomenclature would be to give official sanction to this form of deviant sexual development, would be a cowardly act of succumbing to the pressure of a small but vocal band of activist homosexuals who defensively attempt to prove that they are not sick, and would tend to discourage homosexuals from seeking much-needed treatment.” (Homosexuality and Sexual Orientation Disturbance: Proposed Change in DSM-II, 6th Printing, page 44 POSITION STATEMENT (RETIRED), se trata del documento APA Document Reference No. 730008)

Hasta aquí, queda planteada la discusión. Más adelante, en el mismo documento, que es precisamente el cual da origen al retiro de la homosexualidad de la DSM (o sea el listado de enfermedades mentales, donde todavía está el transexualismo, enfermedad mental denominada científicamente “transtorno de identidad de género”), se afirma que una cosa es que la homosexualidad ya no quede en la DSM, y otra muy distinta que sea normal.

“If homosexuality per se does not meet the criteria for a psychiatric disorder, what is it? Descriptively, it is one form of sexual behavior. Our profession need not now agree on its origin, significance, and value for human happiness when we acknowledge that by itself it does not meet the requirements for a psychiatric disorder. Similarly, by no longer listing it as a psychiatric disorder we are not saying that it is "normal" or as valuable as heterosexuality.” (misma fuente)

En realidad se sustituyó  la categoría “homosexualidad” por la “Sexual orientation disturbance”, una subcategoría de la homosexualidad, en el mismo código numérico (302.0), de modo que no es tan cierto que la homosexualidad no esté del todo en la DSM.

Ocurre que durante las sesiones de la reunión anual de la APA de ese año, las presiones por parte de los grupos prohomosexuales llegaron a alarmar a los científicos, quienes debieron proceder a calmar a dichos grupos mediante la salida de la homosexualidad de la DSM, cosa que hoy se invoca como una decisión científica, según se ha dicho. Para una versión de lo ocurrido, lea el texto "¿La homosexualidad es un trastorno?" de Cesar Vidal. Y como un asunto de esta envergadura requiere escuchar a los protagonistas, vea la nota “Switching Sides?”, sobre la posición del dr. Spitzer entonces y ahora, dentro del artículo “Do gays have choice?”del dr. Robert Epstein, Ph.D. en psicología de la Universidad de Harvard, en la edición especial de Scientific American Mind titulada “Your Sexual Brain: How it Rules your Life”, 2009, página 67. El dr. Spitzer fue precisamente quien suscribió la recomendación a la reunión de la APA. Considerado un héroe en su momento por la comunidad homosexual, ya no lo es por recordar el estado real de la discusión que venimos comentando (ver en esa misma nota).

Esto contradice totalmente la creencia común de que la homosexualidad salió de la DSM por razones científicas, creencia que incluso ha compartido la Corte Constitucional.

“A partir de estas investigaciones parece claro entonces que los problemas de muchos homosexuales derivan no de su preferencia sexual como tal, sino de la marginación y del estigma social a que se encuentran sometidos. Es decir, que no son los problemas de los homosexuales los que provocan una marginación social sino que, al contrario, es la marginación social la que genera problemas en ciertos homosexuales. Por tal razón, la Asociación Americana de Siquiatría eliminó, en 1973, la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales en su Manual estadístico y diagnóstico de desórdenes mentales (“Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders” o DSM).”(Sentencia C-481 de 1998, Corte Const., resaltado fuera de texto)

Pocas personas conocen los alcances reales de la discusión. No saben ni siquiera que algunos sostienen que la heterosexualidad es un problema social grave.

“El concepto de masculinidad es un producto occidental que está en proceso de elaboración teórica, política y social, y no puede extrapolarse sin más a todas partes.” (GUASCH, Oscar.  ¿Por qué los varones son discriminados por serlo?, en: RODRÍGUEZ, GONZÁLEZ, Féliz (ed). Cultura, Homosexualidad y homofobia, Vol. 1: Perspectivas Gays, Barcelona, 2007, ed. Laertes, página 87 y siguientes).

Este mismo autor, que no es el único en esto, sostiene que la heterosexualidad misma es un problema. Sostiene un sitio progay respecto del autor:

“Su último libro, “La crisis de la heterosexualidad” presenta la heterosexualidad como un problema social grave, un problema que limita la vida de millones de seres humanos. Esta obra explica que la heterosexualidad es un invento medico-burgués del siglo XIX.” (fuente http://www.ambienteg.com/literatura/oscar-guasch-y-la-heterosexualidad-en-crisis)

Para una lectura en extenso de cómo la discusión sobre homosexualidad y su relación con la psiquiatría en Estados Unidos, sugiero leer en línea “Homosexuality and American psychiatry: the politics of diagnosis”, allí también se relatan los hechos que rodearon la salida de la homosexualidad de la DSM.  Para un artículo en español del tema, ver la exposición del dr. Socarides, otra de las autoridades científicas que vivió de cerca los hechos de 1973: “Política Sexual y Lógica Científica: El tema de la Homosexualidad” de Charles W. Socarides, The Journal of Psychohistory, 19(3), Winter 1992, en traducción visible en http://tinyurl.com/Socarides .

Estos puntos fueron planteados por el autor de este blog en su intervención ante la Corte Constitucional, respecto de la demanda para que se cambie la Constitución en el tema del matrimonio homosexual, y que debería definirse hoy.