No estamos en teletrabajo. Cuidado, jefes: esto del encierro por COVID 19 es otra cosa.

Image by rawpixel.com

image-from-rawpixel-id-399866-jpegSeamos honestos: una cosa es estar en teletrabajo y otra estar en cuarentena, trabajando remotamente. No me refiero a las condiciones estrictas de ley sobre teletrabajo, en Colombia ley 1221 de 2008, sino a la situación fáctica en la que nos encontramos trabajando de manera remota, durante las cuarentenas por el COVID 19. Porque, a diferencia de las circunstancias usuales, estamos para empezar encerrados, con suerte sin alguien en la familia o el grupo que esté aislado por motivos médicos.

En rigor, nos encontramos en una situación estresante de manera especial. Por ejemplo, la situación de pareja puede deteriorarse (ver “Coronavirus: 6 consejos para pasar el aislamiento con tu pareja (sin terminar separados)” en BBCMundo). Y es algo que todos debemos tener en cuenta, no solo la familia sino también los patronos y jefes (no diré “líderes”, que es otra cosa).

Esta no es una apelación a la cortesía, lo es a la ley y los tratados internacionales de derechos humanos. Usted no puede tomar el estrés a la ligera, si quiere hágalo con el suyo, no con el de los demás. Mucho menos si es jefe, porque fácilmente puede incurrir en acoso, cuando menos, si actúa como si todo estuviera normal y cree que puede presionar como de costumbre a los subalternos. Mi punto es este: lo que no sería acoso laboral en circunstancias normales, sí podría serlo en las actuales de temores ante la pandemia y de encierro, cuando además no sabemos cuándo habrán vacunas o tratamiento efectivo para enfermos graves, ni qué decir si uno es persona mayor, dado que las estadísticas apuntan a mayor riesgo en personas de edad. Traduzco: la situación ya es estresante, no la empeore.

No sigamos adelante sin examinar qué es el acoso laboral. Lea por ejemplo “Las inesperadas consecuencias físicas (además de psicológicas) que causa el bullying en el trabajo” en el sitio de la BBC en español.

Muchos teóricos del management moderno dirán que hay que ser proactivos y positivos. Bueno, eso se responde fácilmente: no diga tonterías, eso no le servirá de defensa ante una acusación de acoso laboral, porque está eludiendo solucionar el problema, negándose a asumir lo que tiene en frente y quizás creando un problema real, exactamente como pasó con gobiernos que pusieron primero la ideología política antes que la seguridad de las personas (por ejemplo “Las marchas del 8-M se celebraron en contra del criterio de la agencia europea” en El País, edición online).  Es decir, la proactividad y el positivismo no son medidas sanitarias que ayuden a la salud cuando está en riesgo, por encima de la prudencia. Imagino que muchos sostendrán que las marchas y demás acciones en contra de las recomendaciones sanitarias en una situación como la actual, fueron actos de proactividad y positivismo, yo llamo a eso abierta irresponsabilidad, cuando menos (hasta podría ser asunto criminal). Un caso de proactividad y positivismo para muchos será la marcha del amor en Nicaragua contra el coronavirus (ver “El Gobierno de Nicaragua desafía al coronavirus con una marcha multitudinaria” en la página de la agencia EFE).

El asunto es muy simple. El estrés afecta defensas y, al menos a hoy 1o de abril de 2020, ni hay vacuna ni tratamiento oficialmente reconocido para enfermos graves. O sea, usted está en últimas en manos de sus defensas; bueno, y de Dios, pero Dios no es alcahueta, no lo reemplazará en las medidas que usted deba tomar para sí o para otros (está bien, a veces lo hace, eso se llama milagro, por algo la palabra milagro se refiere a un suceso absolutamente anómalo, así que ponga de su parte lo que pueda).

Ahora bien. ¿Qué es estrés y qué efectos tiene en su cuerpo? Es irrelevante lo que digan las teorías serias o baratas del management. Lea “El estrés y su salud” en la U.S. National Library of Medicine (en MedlinePlus).

Por tanto, busquemos ambientes laborales menos estresantes durante esta pandemia, sobre la cual ruego leer “Coronavirus (COVID-19)” en la página de los CDC. La responsabilidad de los jefes en la tarea no es menor. Hechos que deben considerarse son, entre otros:

  1. Afirman los expertos que todos nos vamos a contagiar en algún momento. Por eso hay que demorar la propagación todo lo posible y tener las mejores defensas que podamos propiciar.
  2. Riesgos en relaciones familiares. Vea de nuevo el enlace sobre el tema en la BBC, en el segundo párrafo de esta nota.
  3. Temor ante las consecuencias por contagio, sobretodo si es la población con mayor riesgo informado (adultos mayores), aunque los jóvenes también pueden morir o estar en riesgo, vea la nota “Coronavirus: la OMS advierte a los jóvenes que no son inmunes al covid-19”  de la BBC (y el caso 1 y el el caso 2).
  4. Incertidumbre acerca del fin de la situación (lea “Coronavirus: ¿cuándo terminará el brote y volverá todo a la normalidad?” en la BBC).
  5. Existe la gran posibilidad de que si debemos afrontar un entierro, nuestro o ajeno, será en soledad o en condiciones terribles (caso ecuatoriano, caso italiano).
  6. Riesgo de ser descartado para tratamiento en UCI si se dan condiciones de edad y salud (lea “Coronavirus en Italia | “Abuela, te quiero, pero no te pondría en cuidados intensivos”: entrevista a un médico de cuidados intensivos de la región italiana más afectada por el covid-19” en la BBC).

Y podríamos continuar.

Si lo anterior no amerita considerar la situación actual como estresor en muchos sentidos y no se toman medidas, entonces estamos, cuando menos, ante infracciones a los derechos humanos (derecho al trabajo en condiciones dignas, derecho a la salud, etc.). Este post no tiene que ver con sugerencias de cortesía para con los empleados y subalternos, sino con riesgos legales de diferente tipo, además de humanos aunque estos parecen no importar a veces.

Desde luego, no exagere en preocupaciones, ponga de su parte también (ver “Coronavirus y somatización: “Es normal sentir todos los síntomas del coronavirus sin haberse infectado” en la BBC).

Como punto final, estas observaciones no deben tomarse como licencia para tomar la cuarentena sin que se puedan formular exigencias laborales, porque igual hay un trabajo por el cual responder. Todo debe interpretarse con razonabilidad. No espere, por ejemplo que se mire con benevolencia que lo pillen en un bar, en horas laborales y en cuarentena, y usted se justifica en la necesidad de manejar el estrés, porque los derechos se interpretan conforme los deberes asociados. Consta en el caso de la Constitución Colombiana:

“Artículo 95, Constitución Política de Colombia. La calidad de colombiano enaltece a todos los miembros de la comunidad nacional. Todos están en el deber de engrandecerla y dignificarla. El ejercicio de los derechos y libertades reconocidos en esta Constitución implica responsabilidades.

Toda persona está obligada a cumplir la Constitución y las leyes.

Son deberes de la persona y del ciudadano:

1. Respetar los derechos ajenos y no abusar de los propios; (…)“ (resalté)

Además, no sobra tener en cuenta, para evitar abusos, que un jefe también puede ser víctima de mobbing por sus subalternos (ver en CNN “Si como jefe sufres de acoso de tus empleados te decimos qué hacer”), tal como consta en el art. 2o de la Ley 1010 de 2006 de Colombia.


Para recomendaciones sobre manejo de estrés en la pandemia, ver “Maneje la ansiedad y el estrés” en la página de los CDC.



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